domingo, 20 de marzo de 2011

El luchador


Me pirateo esta reseña de aqui. La pelicula es buenisima. Para mi, que en verdad amo la lucha libre (cuando digo lucha libre, bola de neofitos, no es sinonimo de wwe)esta pelicula me emocionó y tambien estuvo a punto de sacarme las lagrimas, no llore porque soy muy rudo, jeje






El espectáculo de la lucha libre es tan legendario como los poemas épicos La Iliada y La Odisea ambos remontados al siglo octavo a.c y aunque en la cinematografía no existe una lista memorable de producciones sobre esta práctica, logró hacerse a su espacio dentro del cine en donde existe el llamado género “lucha films” gracias en parte a que entre los años cincuentas y setentas se realizaron más de 150 producciones. Fue en esta época en donde se origina la considerada primera cinta verdadera sobre la lucha libre titulada Huracán Ramírez y después de ahí se destacaron otras como Listos Para Luchar (Ready to Rumble), Mil Máscaras, Santo Vs. Las Mujeres Vampiro, El Luchador (1974), El Castillo de las Momias de Guanajuato, entre otras.

Pero lo cierto es que hasta el momento este género no había logrado elaborar una película que no solo mezclara lo vistozo y la camaraderia de esta actividad, sino que también incluyera en ella una historia completa, creíble, emotiva, en donde sus personajes no fueran máquinas de hacer dinero y diversión, sino que se les llevará a un punto más humano, a todo un drama. Por eso es que El Luchador logra cautivar incluso aquellos que en nada se sienten afines con la lucha libre, esta cinta definitivamente trasciende y va mucho más allá del hecho de ampliar los horizontes económicos de esta actividad física.

Este tipo de historias auténticas en las que se explora nuevas cosas partiendo de lo común, son las que comienzan a caracterizar al director de esta obra, el estadounidense Darren Aronofsky, quien ya con su ópera prima y thriller matemático, PI, había logrado sorprender a la crítica. Ahora con esta cinta, todo lo que confluye en este drama se magnifica con la resurrección del actor Mickey Rourke, una estrella del cine que en vida ha probado tanto de las mieles de la fortuna como de la amargura de la soledad y el rechazo durante su carrera profesional.

Quizás nadie como él resultaba tan indicado para interpretar a Randy “El Carnero” Robinson, un hombre, un “luchador” al que le llega, como a todos, su etapa de decadencia , algo a lo que muchos le temen en especial cuando se han auto impuesto una presión excusada en el amor y el apoyo incondicional que los demás expresan hacia ellos. La etapa de los años “mozos” se ve perturbada en este hombre, tras un colapso cardiaco, razón por la cual deberá suspender su actividad Física.

Es ahí cuando la fragilidad del ser destina el tiempo para replantear los valores internos, para recuperar a quienes detrás de tanta fama, de tanto barbitúrico, de tanta superficialidad, han permanecido en el olvido. Y aunque todos merecemos una segunda oportunidad, a no todos les alcanza el tiempo en vida para lograrlo. El Luchador es ante todo una fábula sobre la vida, sobre lo divino y lo humano que está presente en todos nosotros. Esta desgarradora historia, alejada de impartir un juicio moralista, nos sumerge en la melancolía que produce un ser que se siente abandonado e impotente y que a pesar de las oportunidades que se le cruzan en el camino, es sencillamente “incapaz” de percibir las señales de su destino y por instinto e inocencia comprensible actúa, hiriendo y ama, abandonando.

El Luchador es reflejo exacto de la dualidad de un hombre que es todo un héroe para su fanaticada y todo un anti-héroe en su vida personal, alguien que enfrenta la lucha física con tezón y valentía, pero resulta un cobarde de corazón, por eso no podría ser otro su destino final. Y aunque este personaje no goza en la película con la suerte que uno quisiera, pues a pesar de su acumulada lista de errores; uno cree y siente empatía por este hombre, la satisfacción trasciende la barrera de la ficción al saber que quien lo encarna, si se le presenta y aprovecha con las más poderosas fuerzas, aquella oportunidad soñada.

Se dice que detrás de cada hombre, hay una gran mujer y vaya que este personaje si las tenía. Por un lado una hija que a pesar de la soledad en la que creció y falta de amor que dejó de recibir, se dedicaba juiciosa a estudiar. Por el otro, una stripper, no menos mujer que las demás, que le da esperanzas a este hombre a pesar que ella vive su propia decadencia, su propio drama. La actriz Marisa Tomei es el encargada de encarnar a muy buen término, a esta trabajadora en club nocturno que lo da todo por sacar adelante a un hijo. Este papel hizo merecedora a Tomei a una nominación en los pasados Oscar como Mejor Actriz de Reparto.

Mucho se habló de las exigencias físicas a las que se sometió Mickey Rourke para realizar este personaje y aunque no hay que dejarlas de destacar, realmente se quedan cortas con su grandiosa interpretación llena de alma, de corazón, de muchisísima autenticidad, de verdadera convicción. Es por eso que no se aleja este drama, de su propia historia personal y de ahí quizás, la honestidad de esta brillante actuación, que para mi, a pesar del toque independiente de esta película, debió merecer el Oscar a Mejor Actor por encima incluso de un Sean Penn capaz de mutar y sacar muy de adentro a su personaje de Harvey Milk en la cinta con mismo título.

El luchador sencillamente es una película desgarradora, compleja, frágil, adorable y profundamente reflexiva. Es de hacer de una película que presenta la miseria humana, una obra fina, sutil y tan delicada como la música que la acompaña, pues aunque para algunos esté llena de sonidos estridentes (Guns N’ Roses prestó su música) no dejan de cobrar un verdadero sentido en la historia de este perturbado luchador.

1 comentario:

  1. Excelente reseña diosito, recuerdo que esta pelicula me la paso hace tiempo el muchacho flaco de tortillas ocultas, al principio crei que se iba a tratar de otro tipo de historia mas comercial pero oh sorpresa!....saque las chelas!

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