miércoles, 28 de septiembre de 2011

Reto de los 30 días 25: Uno para aprender a perder.

Pues lo he estado pensando y no sé si sirva para a prender a perder, pero, torciendo un poco la consigna, lo dejo como un libro con un gran perdedor: El hombre demolido, de Alfred Bester.
La novela me recordó un poco a la pelicula (no he leido el libro) de sentencia previa, donde utilizan una especie de siquicos para predecir los crimenes que la gente planea.
Si bien eso es lo único que tienen de parecido.

En el hombre demolido la justicia esta a cargo de los telepatas, es imposible tramar un crimen sin que ellos los descubran. Pero, el protagonista de la novela, se las arregla para burlar a estos seres.

lo que dice wikipedia:

El hombre demolido está dedicado al editor del Galaxy Science Fiction, H. L. Gold, que hizo las sugerencias durante la escritura. El título elegido originalmente por Bester era Demolition!, pero Gold lo disuadió de ello.
El libro está ambientado en el siglo XXIV. Los viajes espaciales se han convertido en algo corriente y existen colonias huma­nas en Marte, Venus y los satélites principales de los planetas exte­riores.
La telepatía es una de sus temáticas centrales, y en el universo de ficción es normal que los personajes puedan comunicarse de esa manera, aunque algunos lo logren con mayor efectividad que otros. La tipografía del texto refleja ese tipo de intercambio. La novela utiliza asimismo jeroglíficos y contiene elementos premonitorios del cyberpunk.

martes, 27 de septiembre de 2011

Reto de los 30 libros día 24. Uno que no le prestaría a nadie

“Farabeuf, una  novela  que surgió a mediados  del siglo XX en Francia, encumbró a Elizondo en 1965. La obra, galardonada con el Premio Villaurrutia, se basa en  la vida del cirujano francés Louis Farabeuf y narra su atracción  por el masoquismo y el dolor físico, en un lenguaje extraño y lleno de imágenes oníricas”.


El libro que jamas prestaría edición de que tengo de Farabeuf, de Salvador Elizondo, no solo porque es una edición muy bonita sino por que me costó bastante conseguirlo.

Farabeuf, es un libro extraño, su subtítulo: crónica de un instante, le va como anillo al dedo, ya que el autor nos cuenta toda una historia a partir de una sola escena y una fotografía. Es uno de esos libros que puede tener muchas interpretaciones. Elizondo mezcla el erotismo, la violencia y el esoterismo para narrarnos una historia. A momentos, pareciera que el autor juega con el lector, quizá por eso se le ha llegado a catalogar como novela experimental, a pesar de que Elizondo nunca estuvo de acuerdo con esto.
 El disparador de todo, es una fotografía, la de el Leng T´che.



Que Elizondo se ocupa de describirnos paso a paso en uno de los capítulos (viene incluida en las paginas centrales del libro)

Este intento de reseña se queda muy corto, pero creanme que es un libro imperdible.