viernes, 17 de mayo de 2013


Cóbraselo caro, Elmer Mendoza
Nicolás Pureco, «Nick», es dueño de tres exitosos restaurantes de comida mexicana en Chicago. Una noche, mientras divaga sobre la pérdida de sus recuerdos, tiene una visión espectral en la que sus padres muertos le instan a que regrese a su tierra natal. Hace entonces varios viajes a la región de México de la que eran oriundos, acompañado por su mujer, Lily, quien teme por la posible demencia de su marido. Nick lleva siempre consigo el ejemplar de Pedro Páramo que sus padres, pese a su poca cultura, leían con misteriosa devoción. Con un telón de fondo digno de Rulfo, Nick deambula desesperadamente por Michoacán, Jalisco, Colima y Nayarit; mezclando sus escasos recuerdos con un mundo mágico lleno de aparecidos, en busca de las piedras que alguna vez fueron Pedro Páramo. Su obsesión aumenta, se le agota el tiempo para reconstruir el cuerpo fosilizado de Páramo y las sombras lo van cercando. Su viaje entre vivos y muertos revelará una verdad insospechada.


El mes pasado asistí a la presentación en mi ciudad, del libro Nombre de perro de Élmer Mendoza, que es una novela policíaca que forma la hasta ahora trilogía de historias protagonizadas por un detective llamado Édgar "El Zurdo" Mendieta.


Durante la presentación, el escritor habló de la violencia en el país y de cómo  ha influido en su trabajo, también de las dudas que tenía sobre continuar escribiendo algo con "El Zurdo" como protagonista. Entre la plática se nombraron otros trabajos además de la trilogía ya mencionada (que se completa con Balas de plata y La prueba del ácido) destacando El amante de Janis Joplin, la cual, en palabras del autor, es la más solicitada por el público joven.

Al término de la presentación me acerqué al stand donde se ofrecían sus libros. Me encontraba indeciso entre el primero del zurdo (para conocerlo desde el principio) y la novela del Amante, pero al leer la contraportada de Cóbraselo caro terminé dejando los otros títulos para otra ocasión, ya que me pareció muy interesante la propuesta.
Me arrepiento y no porque Cóbraselo caro sea mala, si no porque desde el arranque de la novela y hasta la última página no fui capaz de adentrarme en la historia y siendo sincero ni siquiera la comprendí del todo, por eso no puedo decir si es buena o no.

A pesar de la decepción que me llevé, Élmer me parece un autor al que debo darle una segunda oportunidad con otro de sus libros y quizá, pasado un tiempo releer esté y quien sabe, a lo mejor a la segunda ya no me sea indiferente.

domingo, 12 de mayo de 2013




Estas ya tienen rato, pero no las había subido

martes, 22 de enero de 2013

Clarisa ya tiene un muerto, Guillermo Fadanelli



“Un hombre y dos mujeres: Adriana, la hija de un magnate que trabaja de bailarina de streaptease y piensa recoger sus experiencias en una novela, y Clarisa, una joven punk, drogadicta, que vive con sus padres. Y a su alrededor, una tropa de jóvenes urbanos desencantados, de parados, de prostitutas, de homosexuales, de chulos, de alcohólicos y asesinos de los bajos fondos, los más oscuros, de Ciudad de México. Seres a la deriva, empeñados solamente en cumplir el trámite de sobrevivir, alienados por la pobreza y la falta de expectativas, inmersos en una sociedad aberrante.”


A lo largo de la obra iremos conociendo a varios personajes, (la mayoría de ellos mujeres con las que se acuesta el protagonista) rodeados de prostitución, drogas, homosexualidad, corrupción y decadencia.
Durante las doscientas páginas del libro, asistiremos a infinidad de antros de mala muerte y recorreremos buena parte del centro del D.F. viendo como el protagonista  y sus amigos se emborrachan, se drogan y se acuestan - ya sea por gusto o por dinero- con quien se les cruce en el camino.
Las historias de los amigos del protagonista: Adriana, Mario, la Bolis, Gildardo y Clarisa, sirven más como relleno  y pretexto para el sexo y las drogas que para otra cosa.
Las mujeres se van turnando para estar con el prota, de  una forma que  hace que olvides con quien estaba antes. Las apariciones de Clarisa, por ejemplo, son tan breves, que el libro bien pudo llevar en el título el nombre de alguna otra de las chicas.
La novela no me parece mala, sólo creo que tiene mucha paja y que la elección de la voz narradora fue la peor que se pudo haber hecho: Una primera persona que ve todo lo que sucede aunque no esté presente y sabe lo que todos piensan, eso no me permitió olvidar en ningún momento que todo era ficción  

viernes, 11 de enero de 2013

Ácido Sulfúrico, Amélie Nothomb



“El último grito en programas televisivos de entretenimiento se llama «Concentración». Por las calles de París se recluta a los participantes de este reality show, que serán trasladados al plató en vagones precintados como los que trasportaban a los judíos durante el exterminio nazi y, después, internados en un campo. Ante las cámaras de televisión, los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar a uno de los participantes. Pannonique, una estudiante de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo, se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale a la luz el sadismo inconsciente del público que deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega. Una historia que sirve como crítica de un mundo brutal y crudo de hipocresía bienpensante: un mundo en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al sistema.”



Hace años, por recomendación de un conocido, leí La cosmética del enemigo, de Nothomb. El tipo me decía que era una gran novela.. Efectivamente, la novela es buenísima, pero sólo en la primera mitad, pues para entonces uno ya descubrió cual será la supuesta vuelta de tuerca y entonces las siguientes páginas se vuelven mera paja.
De cualquier manera, la escritora goza de cierto prestigio; y Ácido Sulfúrico tiene buenas críticas por toda la red y la trama me atraía bastante, así que le di otra oportunidad.
La novela, aunque buena en su temática, me parece algo floja por varias razones; la principal es el ritmo: nunca pude quitarme la sensación de que estaba leyendo un resumen. Los capítulos son demasiado cortos y narran todo, incluso los sucesos más fuertes, de manera muy superficial. Los personajes no están bien definidos, hasta las protagonistas (Pannonique y Zdena), aunque en menor medida, adolecen de esto.
Otro defecto es la cantidad enorme de cosas que suceden sin que los organizadores y el público se enteren, a pesar de que los personajes están todo el tiempo bajo la vigilancia de las cámaras de televisión, Francia entera se la pasa viendo el programa.
Zdena, la kapo enamorada de Pannonique, es bastante bruta (tarda media novela en darse cuenta de que la obsesión que siente hacia Pannonique, es porque le trae ganas), pero sabe muy bien para qué sirve el Pentotal.
Al final, los organizadores, quienes durante sus breves apariciones en la obra son  mostrados como hombres calculadores, despiadados y cínicos, quedan como la gente más ingenua, debido a la salida tan simplona que utiliza la autora para concluir su novela.
Durante toda la novela los  medios se quejan del programa con bastante indignación, pero es hasta el final que alguien hace algo  por detenerlo,  y la forma en que se logra es casi un Deus ex machina

Me queda la impresión de que la novela está tratada con bastante ligereza porque el verdadero objetivo de Nothomb era solamente criticar a los reality shows, y  al público que se regocija con las humillaciones que muchas veces sufren sus participantes, cosa que sí logra.
Ahí radica el punto fuerte del escrito, en unas cuantas frases soltadas por dos o tres de los personajes, donde se cuestionan los conceptos del bien y el mal, la hipocresía y otros puntos.
La novela es corta, se lee en una o dos tardes, así que, como no quita mucho tiempo, si la recomiendo para pasar el rato.

jueves, 3 de enero de 2013

Libros 2012

LIBROS 2012

1.- Musica de cañerias, Charles Bukowski ****

2.- Pan de muerto, Ana María Vázquez **

3.- Los recuerdos del porvenir, Elena Garro ***

4.- Balas en los ojos, gabriel Rodríguez Liceaga *

5.- Por eso no estamos muertos, Luis Urgilés

6.- Las afueras, Luis Jorge Boone **

7.- Plexo.- Luis Alberto Arellano **

8.- Pigmeo, Chuck Palahniuk ****

9.- El libro de arena, Jorge Luis Borges ****

10.- Hielo Negro, Bernando Fernández, BEF ****

11.- Corazón de mierda, Gonzalo Lizardi, *****

12.- El jinete sin cabeza y otros cuentos, Washington Irving, **

13.- Las vocales malditas, Óscar de la Borbolla *

14.- Bala por mí el cordero que me olvida, José joaquín Cosío **

15.- Luego, tal vez, seguir andando, Aldo Rosales*

16.- El paraíso perdido, Jhon Milton ***

17.- Dios en la tierra, José Revueltas ****

18.- Los poemas, Georges Schehadé *****

19.- La biblia de los vampiros, el libro de Nod, S. King G. Gardens **

20.- Un carnívoro cuchillo, Franciso umbral ****

21.- Solo tu sombra fatal, Paco Ignacio Taibo II ***

22.- Historias del Lontananza, David Toscana *****

23.- Veinte de cobre, memoria de la clandestinidad, Fritz Glockner **

24.- Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, Charles Bukowski ****

25.- Las aventuras de Tom Sawyer, Mark Twain ***

26.- Una temporada en el infierno, Arthur Rimbaud ***

27.- Mortal y rosa, Francisco Umbral ***/

28.- El club de la pelea, Chuck Palahniuk *****

29.- La sonrisa de la desilusión, Guillermo Espinoza ****

30.- Carne para las flores, Claudia Luna Fuentes ***/

31.- Ánimas benditas, Ana María Vázquez */

32.- Mujeres, Charles Bukowski ***

33.- La invasión divina, Philip K. Dick ****

34.- Poemas completos de libros inconclusos, Miguel Ángel Chávez Díaz de León **/

35.- Puño de whiskey, Edgar Rincón Luna ***/

36.- La casa de Bernarda Alba, Federico García Lorca ***

37.- El ritmo oculto, Rocio Arellano ***/



Hasta Ánimas benditas hice reseñas, el resto me ganó la fiaca.
Lo peor del año:
 el libro de cuentos que ni siquiera tienen asterisco.
Lo mejor del año: 
El club de la pelea. Estoy seguro que si hubiera leído ese libro en mi adolescencia me habría impactado de manera abrumadora.

Me propuse leer un poco más de poesía, en total leí 7, que son los números: 7, 14, 18, 26, 30, 34 y 35
La mayoría no me gustó o no los entendí o ambos, pero  el libro de poemas de Georges Schehadé, no solo fue lo mejor que leí en poesía, sino en general.

Nunca había leído tantos libros de poesía ni tantos en general. Espero este año leer al menos la misma cantidad y, ahora sí, reseñarlos todos y tener al menos dos lectores para esta desolada tumba

La / es medio punto.
El asterisco es un punto.
 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Ánimas Benditas, Ana María Vázquez



De Ana María Vázquez, ya había leído Pan de muerto, obra de teatro ganadora de un premio en 1991y transformada en cuento el cual no me agradó del todo.
 El protagonista de Pan de muerto es un hombre que trabaja en una funeraria maquillando a los cadáveres. Es necrófilo, y su último trabajo es una hermosa mujer que resulta no estar muerta. La historia arranca mostrándonos el carácter nostálgico  e introvertido del prota. Hay algunos chispazos de humor negro en la primera mitad, pero en la segunda todo se viene abajo, sobretodo por una muy fallida vuelta de tuerca.
De Ánimas benditas escuché un par de buenos comentarios, así que decidí darle la oportunidad.

Si Pan de muerto es mala, Animas benditas lo es más. El personaje principal se parece mucho, tanto en personalidad como en historia, al de Pan de muerto: un pueblerino no muy bueno para relacionarse con la gente, que no termina de adaptarse a la ciudad y que guarda un profundo respeto por su abuela muerta (en la otra es la madre).
La historia es floja desde el principio, (PDM, al menos me arrancó un para de sonrisas),  los momentos en los que el relato intenta tornarse erótico son  bastante fallidos y para el final, la autora se da cuenta que metió la pata en varios detalles y la forma que utiliza para corregirlo es cerrar con el terrible recurso de “todo fue un sueño” y ni hablar de lo mal escrito que está.
No aprendí a la primera, pero seguro que no habrá una tercera vez.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El club de la pelea, Chuck Palahniuk

Todos los fines de semana, en sótanos y aparcamientos a lo largo y ancho del país, jóvenes oficinistas se quitan los zapatos y las camisas y pelean entre sí hasta la extenuación. Los lunes regresan a sus despachos, con los ojos amoratados, algún diente de menos y un sentimiento embriagador de omnipotencia. Estas reuniones clandestinas son parte del plan con el que Tyler Durden, aspira a vengarse de una sociedad enferma por el consumismo exacerbado. 








Hace años vi la película y no la recuerdo bien, pero desde que empece a leer el libro tenía en mente un detalle sobre quienes eran el narrador y Tyler Durden, aún así pude disfrutar la lectura de esta novela.
La narración es muy agil y comparándola con el anterior libro que leí de Palahniuk: Pigmeo, el club de la pelea es mucho mejor a pesar de ser muy anterior.


La verdad es que estoy ante otro libro que debí leer en mi adolescencia, cuando la filosofía de Tyler Durden, una mezcla de anarquismo y nihilismo, me habría impresionado mucho más.


El protagonista refleja muy bien esa sensación de opresión que se siente al ser parte de la clase obrera y la necesidad de liberarse, al menos unas horas de ella. Los pequeños desahogos que lleva a cabo en compañía de Tyler Durden, son del tipo de cosas que se hacen los fines de semana para olvidarse un rato de (como bien dice Durden) ese trabajo que no queremos y en el que estamos sólo para poder comprar ese montón de cosas que en realidad no necesitamos.


No voy a decir nada de la trama porque seguramente ya han visto la Película, pero a quien no haya leído el libro, le digo que se está perdiendo de una muy buena novela.