miércoles, 15 de septiembre de 2010

SATANICO PANDEMONIUM


Satánico Pandemonium (La Sexorcista)

México 1973
Director Gilberto Martínez Solares

Esta es una autentica película de culto (tal que inspiró el nombre del personaje de Salma en la cinta Del crepúsculo al amanecer) algo natural, si tomamos en cuenta la época, el país, y la trama (monjas poseídas por satan, asesinas y adictas al sexo) es de entender. Llevaba un par de años en mi poder, pero apenas hace unos días la pude ver. Desgraciadamente, me decepcioné un poco. Esperaba algo más de sangre, un poco más de acción, algo más de Alucarda, jeje.
La película tienen un inicio un tanto lento, pero interesante. A lo largo de la cinta hay unos cuantos vacios argumentales (creo que así le llaman a las metidas de pata e incoherencias, si no, es a eso a lo que me refiero) que realmente no son muy grandes. A pesar de ello, hay buenos diálogos, los de satan (Enrique Rocha) son los mejores y una de las escenas finales, cuando la protagonista es llevada de regreso al convento ya como la madre superiora, es muy buena. Lo verdaderamente decepcionante es el final *****Posible Spoiler*****
Un final de todo fue un sueño. Es burlarse del espectador, es decepcionante, es no tener madre.

viernes, 10 de septiembre de 2010

EL REY DRAGON

Nebrilac rugió con toda su fuerza. El dragón al fin había logrado liberarse de las cadenas que lo mantuvieron cautivo por más de tres siglos. Se levantó sobre sus patas traseras, agitó sus alas con furia y emprendió el vuelo, ansioso por llegar a la entrada del pozo en el que sus enemigos lo arrojaron, y despedazar a los guardias.
La luz del sol lo cegó unos instantes, pero logró distinguir a los guardianes, les arrojó su aliento de fuego, sabiendo que aún sin verlos, los destruiría. Pero no hubo gritos, chillidos, alaridos, nada.
Sus patas tocaron el suelo todavía caliente por el ataque. Luego de unos minutos sus ojos se acostumbraron a la luz. Se acercó a los restos de los vigías, los removió para examinarlos y supo que llevaban muertos muchos años. Se sintió frustrado, pero realmente no importaba, iría a la tierra de las hidras y las aniquilaría a todas, no habría piedad, les daría el mismo trato que les dieron a sus hermanos.

Conforme se acercaba, la majestuosidad de la ciudad se desvanecía. De sus arrogantes construcciones ya sólo quedaban ruinas. Lejos de alegrarse, Nebrilac enfureció, si alguien tenía derecho a destruir todo aquello, era él, el último de su raza, nadie más.
Al llegar, se horrorizó; cientos de hembras y crías de hidra yacían decapitadas por todas partes, junto a miles de huevos destrozados. Decenas de fosas habían sido cavadas para incinerar ahí a los machos. Meneó la cabeza, lleno de impotencia.
Subió al castillo. En la habitación principal encontró al emperador de las hidras, degollado y además con una espada, el arma de los hombres, clavada en el pecho.
— ¡Nooo! ¡Malditos! ¡Mil veces malditos! —gritó una y otra vez, mientras su llanto caía sobre el suelo enemigo.
Lo único que lo mantuvo con vida durante su encierro, fue la posibilidad de vengarse. La venganza era todo lo que podía tener al ser libre, y los humanos, se la habían arrebatado.


Publicado en la revista Minatura, en el numero 99

lunes, 6 de septiembre de 2010

ERROR DE COMUNICACIÓN

(no esta totalmente corregido, pero da igual, nadie me lee)

Estaba asqueada. Para ella, que un hombre eyaculara en su boca, era una vulgaridad, el peor acto de humillación. Pero era el precio a pagar para obtener lo que tanto anhelaba.
—No te levantes, no has terminado. Debes limpiar hasta la última gota. No te preocupes, puedes escupirlo… Sí, eso es, preciosa.
—Listo… cumplí mi parte. —La chica se puso de pie. Te toca a ti.
—Sabes que no me mantengo de recibir mamadas ¿cierto? esto que hicimos… —Sonrió con malicia— que me hiciste, es porque eres, digamos… un caso especial. No por lo que me pides, tengo años en este negocio y créeme, no tardé en darme cuenta que el mundo esta lleno de gentuza como tú: Cobardes de mierda que prefieren estar muertos que enfrentarse a sus problemas, y que ni siquiera poseen los espolones suficientes para dejar este mundo por su cuenta. A su tiempo sabrás porqué eres diferente. Por ahora, dejémonos de palabras. —Escupió el rostro de la chica y luego la derribó de un puñetazo.
— ¿Qué haces, imbécil?
—El trato es matarte, perra —dijo y comenzó a patearla—, cómo lo haga, queda a mi albedrio.
—Detente, no. Maldito… —Le fue imposible seguir hablando, una fuerte patada le tumbo tres dientes...
Al mismo tiempo, detrás de ellos, en una habitación con puerta de metal, se escuchaban golpes y gritos ahogados.
—Maldita sea —exclamó Anselmo mirando hacia el cuarto—. ¿Quieres callarte? Estoy trabajando. Me enervan los entrometidos ¿A ti no, bebé? —El asesino se acercó a la chica, la tomó del cuello y la levantó para después azotarla contra la pared.
—Ya basta…
— ¿Qué no quieres morirte?
—Sí, pero no… —Un nuevo impacto le sacó el aire.
—Estoy preparando tu cuerpo solamente. —Al soltarla, la mujer no pudo sostenerse y volvió a caer.
Los ruidos en la puerta se reanudaron.
—Chingada madre, —Anselmo sacó un revólver de entre sus ropas— ¡Que te calles cabrón! —profirió al tiempo que hizo un par de disparos hacia la puerta. Luego sujetó a la muchacha del pelo y la arrastró hasta el otro extremo del edificio en que se encontraban.
— ¿Imaginas por qué elegí este lugar para nuestra cita? No hay posibilidades de que escuchen tus lloriqueos… o los de los inoportunos. —De nuevo dirigió su mirada a la habitación—. Además está lleno de maderas, clavos y otras herramientas muy útiles. Llegué temprano para preparar esto —Tiró del cabello de su víctima tan fuerte que la puso de pie, luego la obligó a mirar al frente—. Lo hice especialmente para ti.
— ¿Qué… significa…
— ¿Cómo que qué… —Anselmo la abofeteó— Zorra estúpida, es una cruz. Bien sujeta al suelo para que no se caiga, construida con la madera adecuada para soportar tu peso y… ¡Carajo! ¿Por qué te explico?
— ¿Qué vas a hacer? Esto no es lo que…
—Deja de quejarte, pinche puta. —Anselmo le dio un golpe tan fuerte, que le dislocó la quijada —. Demonios, me lastimé la mano. Quítate la ropa.
—No… no hagas… más, solo… solo acaba… con esto… por favor —A causa del llanto y la abundante sangre en su boca, le era difícil hablar.
Anselmo emitió un fuerte bufido, luego le arrancó la blusa y sacó su revólver.
—Te voy a meter un balazo en el puto culo si no te terminas de encuerar —dijo poniéndole el cañón en la frente. Esperó a que se desvistiera y le golpeó la cabeza con la cacha del arma, dejándola inconsciente. —Te pusiste rejega para desnudarte, supongo que lo que sigue tampoco lo habrías hecho de buena gana —dijo observando el cuerpo inmóvil.
Cuando la chica despertó, se encontraba atada a la cruz.
—Que bien, al menos solo tardaste unos minutos. Empezaba a desespérame, pero es más divertido si estas viendo.
Anselmo tenía un mazo en la mano derecha y un clavo de veinte centímetros en la izquierda. De un solo golpe lo enterró en la palma de su cautiva.
—Noooo… ¡Ahhh!... Dios mío… por… lo que… más quieras, no más…
—Nada, aún nos faltan mucho. —Tomó otro clavo y repitió la acción en la otra mano.
La joven gritó y estuvo a punto de desmallarse.
—Ni madres —dijo Anselmo, abofeteándola—. Los ojos bien abiertos.

Después de clavarle los pies a la madera, Anselmo retrocedió unos pasos.
—Si Cristo fuera hembra, yo sería el mayor de los creyentes. Es que, solo mírate. Es una obra de arte ¿Puede haber algo más sensual que el desnudo y flagelado cuerpo crucificado de una belleza como tú? Solo te falta tu tiara. No creas que la olvidé, solo que es alambre de púas, hay que modernizarse.
—Te lo suplico… bájame… ya… ya no… me lastimes —murmuró la fémina.
—Estamos por cumplir tu sueño, tomaré mi cuchillo, te abriré el pecho y sacaré tu corazón.
—No… por fa… vor… Irme…
— ¿Qué? Debes hablar más fuerte. Tantos disparos dañan un poco el oído.
—Irme… quiero… déjame ir…
— Eso no es posible. Estas mal, pero podrías vivir. No me lo perdonaría.
—Vivir… déjame ir.
— ¿Quieres vivir? ¿Te has arrepentido?
—No… quiero… morir así…
—Creo que no te entiendo, tendrás que hacer un esfuerzo. Grita, como si tu vida dependiera de ello, qué es lo que deseas. —Anselmo rió de forma aterradora.
Durante un par de minutos, la mujer no se movió. Anselmo se mantuvo quieto, observándola, hasta que por fin la vio levantar el rostro.
—No… me… mates…
— ¿Quieres vivir?
— ¡Sí! —gritó antes antes de perder el sentido.
Anselmo dio vuelta y caminó al otro lado del lugar.
— ¿Oíste, pendejo? —dijo abriendo la puerta metálica.
Un hombre con las manos atadas y amordazado salió a toda prisa. Corrió hacia donde estaba la mujer. Anselmo se le acercó y le quitó la mordaza.
— ¿Qué chingaos fue todo esto? Casi la matas hijo de perra.
— ¿Y? pediste que la convenciera de seguir viviendo, ¿no? Eso es justo lo que acaba de pedir.
—Eres un bastardo, te juro que…
—A ver, pendejete, —Anselmo volvió a sacar su pistola— guarda tus amenazas para el que te haya dicho que pidieras mi ayuda. Te vio la cara. Mi nombre es Anselmo, mi profesión sicario. Yo no salvo vidas, —Su rostro se tornó severo y con lentitud terminó la frase— las extingo. Si acepté tu propuesta, —Ahora su cara y tono de voz se llenaron de cierta jocosidad— es porque me gusta hacer cosas nuevas.

viernes, 3 de septiembre de 2010

BILLY KINCAID



Una figura bastante sadica. La historia de este personaje es buena. Un violador de niños que se disfraza de vendedor de helados para atraerlos. Cuando Spawo atrapa, lo deja asi. El mensaje su cuerpo dice:
Las niñas gritaban y los niños gritaban y yo lo hice gritar y gritar y gritar.
Algunos tienen (o tenían) la teoría de que cada cien años (en México) hay una revolución, así que esperaban que este año, hubiera un levantamiento armado. Yo no sé si dentro de esas personas se encuentran los gobernantes y tratando de evitarlo, es que se han dedicado a hacer tanto barbullo con el bicentanario. Lo cierto es que si intentan dormir al pueblo, haciéndonos festejar (que no nos gusta) con especial emoción este 16 de septiembre, porque ya son 200 años de la independencia, saturándonos con espectaculos innecesarios, incluso llenando los cines con películas acordes al tema (más de una en las salas ¿hace cuanto que no se veía?). Así, sintiéndonos todos tan mexicanos, no veremos lo mal que estamos, que de independientes tenemos poco (peleamos una guerra por ordenes de Estados Unidos y dejamos que interfieran como a ellos les conviene). Me enfurece que la gente se deje engañar con tanta facilidad, pero enfurece más que quienes nos damos cuenta del circo, no hagamos

YOJIMBO


Ficha técnica
Dirección Akira Kurosawa
Guión Akira Kurosawa
Reparto Toshirô Mifune: Sanjuro Kuwabatake
Tatsuya Nakadai: Unosuke
Seizaburô Kawazu: Seibei
Kyu Sazanka: Ushi-Tora
Seizaburô Kawazu: Inokichi
Eijiro Tono: Gonji, el tabernero
Takashi Shimura: Tokuemon, el fabricante de sake
Atsushi Watanabe: el tonelero
Datos y cifras
País(es) Japón
Año 1961
Género Acción
Duración 110 min.
Compañías
Productora Kurosawa Production Co.

Yojimbo o Mercenario es una película japonesa de 1961, dirigida por Akira Kurosawa, con Toshirô Mifune en el rol principal, ganador de la Copa Volpi en el Festival de cine de Venecia por su actuación en el filme. Fue nominada al Oscar al mejor diseño de vestuario 1962. La película esta ambientada en el Japón del siglo XIX.


Argumento:
Corre el año 1860, el surgimiento de una clase media en Japón, terminó con el poder que se concentraba en el shogunato Tokugawa. Un ronin, que se hace llamar Sanjuro (Toshirô Mifune), otrora un samurái de la realeza, está ahora sin señor, y no tiene más amo que su propia voluntad de sobrevivir, y ningún otro recurso más que su ingenio y su espada.
Sin rumbo fijo, el mercenario llega a un pequeño pueblo y busca la oportunidad de ofrecer sus servicios. Allí se entera de que la ciudad está dominada por dos bandos enemistados, el de Ushi-Tora y el de Seibei, ambos aspirantes a hacerse con el poder. Sanjuro siente desprecio por ambos bandos de maleantes, pero se hará rogar para hacerles creer que tomará partido por el bando del mejor postor.


Llevaba tiempo queriendo ver algo de este hombre, toda una leyenda, cuyas películas han sido versionadas en el cine gringo (esta y los 7 samuráis por ejemplo) Pasé por varios problemillas y me costó bastante tiempo conseguirla, pero valió la pena. La película es buena, tiene sus ratillos graciosos y sus personajes son de esos que te caen bien apenas verlos unos minutos. Consíganla y véanla

martes, 31 de agosto de 2010

A su imagen

Su dios era un ser enorme, tanto, que su cabeza sobrepasaba el firmamento. Estaba desnudo. Su piel púrpura, repleta de pútridas llagas, no cubría la totalidad de su figura, gusanos alados carcomían sus entrañas causándole un eterno placer.
Él los quiso crear a su imagen y semejanza, pero fracasó.
Ellos deseaban parecerse a su dios, así que fueron por los de tez grisácea. Los desollaron para cubrirse con su piel, pero les fue imposible disfrazar sus rostros, pues era donde depositaban la amargura de su alma, tan corrosiva, que desintegraba la epidermis de los Grises. Entonces, llenos de furia y frustración les decapitaron, y su sangre formó un río al cual los arrojaron.
A partir de ese momento, los Grises se convirtieron en los preferidos del creador, pues fueron transformados a su imagen y semejanza.
Esa es la razón de que los Grises sean un pueblo triste. Pues llevan a cuestas la desdicha de parecerse al peor demonio de sus pesadillas.